Clasificación de los restaurantes

Además de ayudarte a seleccionar qué tipo de chef quieres contratar o qué tipo de chef necesita tu negocio, tener un restaurante con una temática clara puede ayudarte a conseguir la aceptación del público.

Aquí te mencionamos varias clasificaciones de restaurantes por categorías para que pueda elegir la suya.

Este tipo de restaurante necesita prácticas eficaces de gestión interna y externa. Para la decoración de este estilo de restaurante debes utilizar los mejores materiales, como mesas, sillas, alfombras, cortinas, manteles, vajilla y cristalería debidamente elegidos.

En la misma línea, la comida es del más alto calibre, recién hecha, personalizada y presentada en la mesa. Aparte, la calidad de la comida y el servicio determinan el precio, por lo que es fundamental que cuentes con una carta de vinos amplia y cuidadosamente seleccionada.

  • De Primera Clase (4 tenedores)

Estos establecimientos, a veces conocidos como restaurantes de servicio completo, se diferencian de los restaurantes de lujo, ya que ofrecen cocina a la carta o en un menú con hasta siete opciones de servicio distintas. También cuentan con una pequeña selección de bebidas alcohólicas.

Los restaurantes de cuatro tenedores son lo que solemos denominar "restaurantes excelentes", pero los de cinco tenedores son extremadamente exclusivos.

  • De segunda clase (3 tenedores)

Se distingue de los dos restaurantes anteriores porque no tiene una entrada separada para el personal y los proveedores, sino que la utilizan los mismos días que no hay servicio.

  • De tercera clase (2 tenedores)

En este tipo de restaurante puede haber hasta 4 entradas, siempre que sus productos sean duraderos y no extravagantes. Los clientes y los empleados comparten la entrada, por lo que debe contar con instalaciones para hombres y mujeres.

  • De Cuarta clase (1 tenedor)

Estos locales deben tener un comedor separado de la cocina y únicamente sirven un menú limitado de al menos cuatro platos principales. La vajilla, los vasos y los manteles deben ser sencillos, ordenados y duraderos.

El único requisito para los camareros es que estén inmaculadamente aseados. Dado que la utilidad y la accesibilidad se priorizan sobre la elegancia y la presentación casi exclusivamente, este establecimiento es el más popular y fácil de localizar de todos.